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Galería de arte, Valencia (España)


Cultura: ¿Motor económico o capricho prescindible?

El PP quiere sacar mas rendimiento de lo cultural: en su programa electoral apuesta por el patrocino de las nuevas vías de negocio

La cultura suele entenderse como capricho, como arte que llena el alma pero nunca el bolsillo. Si hay recortes, es la primera dagnificada. No es necesaria ni importante. ¿Seguro? La cultura siempre ha atraído turistas … por eso en tiempos de crisis es mas importante todavía. Lo dijo la consellera de cultura Trini Miró, durante la presentación el martes de la exposición Retratos de la Belle Époque, inauguración del reformado centre del Carme y muestra Blockbuster, llamada a atraer visitas y visitas. La idea que funciona con éxito en museos de todo el mundo, no es ninguna locura: existe el turismo cultural y la cultura puede generar empleo y negocio. En parís y se frotan las manos con que la retrospectiva de Manet llene la ciudad de la gente.
El peso económico de la Generalitat en el Palau de les Arts se reducirá un 20%
El programa electoral del partido Popular, presentado estos días, juega con esa idea: que la cultura genere impacto económico, que actúe con un motor más. Así el listado de acciones a realizar en este ámbito incluye muchos puntos delicados a la unión entre los conceptos de cultura y economía. Que no están tan lejos como parece. El mercado no destruye la cultura, simplemente muestra el estado real de la cultura en la sociedad: refleja una realidad. Pues eso.

SEGUIMIENTO

Se creará un programa de seguimiento del impacto de la cultura en la economía Valenciana, tal y como de ha denominado oficialmente, a modo de estadística que nos ayude a orientar las políticas culturales de la Generalitat. La intención es conocer que programas concretos generan mas riqueza y potenciarlos.

PATROCINIOS

La cultura no puede valerse solo de ayudas publicas. De echo, la tendencia es cada vez mas contraria al respecto. Aunque el programa no especifica demasiado este punto, si deja una puerta abierta: promoveremos patrocinios culturales a través de la creación de estímulos fiscales. Es importante el mecenazgo privado. En esta línea, el gobierno valenciano prevé reducir el proceso de la financiación publica en el Palau de les Arts, que tendrá que pasar del 70% al 50%. Para ello, trabajarán las actividades paralelas para obtener mayores ingresos. La llegada de la Berklee, una de las escuelas de música más importantes del mundo que pagará por el alquiler de una de las salas anexas al coliseo, es un ejemplo.

PREFERENCIAS

Según el texto, daremos preferencia a la subvención y apoyo de los elementos de nuestra cultura y patrimonio susceptibles de crear riqueza y puestos de trabajo en la comunidad. Esto es: el dinero solo para el que genere mas dinero. Se intentará potenciar, por ejemplo, la salida al exterior del audiovisual valenciano, pero todo se mirará con lupa. Incentivaremos la creación de nuevos proyectos audiovisuales, haciendo hincapié en la búsqueda de nuevos modelos de negocio en este ámbito.

NUEVO SELLO

Propondremos crear el refuerzo del sello de empresa comprometida con la cultura, de moda que tengan acceso ventajoso a algunas actividades. Además, celebraremos una gala anual en el Palau de les Arts en la que se reconocerá públicamente dicho apoyo en una entrega de premios. La intención, además de aplicar en el tramo económico todos los incentivos fiscales posibles, es promover otro tipo de incentivos a las empresas e identidades que invierten en cultura.

TURISMO

Muchas de las acciones van encaminadas a atraer en mas gente a la Comunidad. Se apuesta, por ejemplo, por la ampliación del instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM), que con un nuevo edificio de autor (el prestigioso edificio Japonés SANAA) se convertirá en un nuevo reclamo. Además, la generalitat quiere potenciar la gastronomía, una fuente importante de riqueza y reputación a nivel internacional.

Daniel Borrás