Esta web utiliza cookies, puedes ver nuestra la política de cookies, aquí Si continuas navegando estás aceptándola

Español

Galería de arte, Valencia (España)


Para invertir en arte hay que buscar la calidad no solo la firma

Para invertir en arte hay que buscar la calidad no solo la firma

Ana Serratosa defiende la inversión en arte como una alternativa que cada vez tiene mas adeptos y que permite tener una alta revalorización por algo de lo que se disfruta

Hija del empresario valenciano Emilio Serratosa y hermana de los actuales gestores de Nefinsa, Ana Serratosa ha dirigido sus pasos hacia un mundo mucho mas amable, el arte. Esta pasión, heredad de su abuelo, “que fue un gran coleccionista”, le llevó primero a crear su propia galería junto a varios socios y después a establecerse independientemente en lo que ella llama “mi espacio”. Un rincón en el centro de Valencia desde el que de forma personalizada apoya a artistas y aconseja a sus clientes obras con las que puedan engrosar su patrimonio y, principalmente, disfrutar.

– ¿Existe cultura en España de invertir en arte?
– En España este mercado está en auge, es floreciente. Hasta hace poco se asimilaba al disfrute. Pero desde que se ha visto que si se hace de forma dirigida puede ser una alternativa de inversión, que tiene además beneficios fiscales, tanto los coleccionistas como las empresas o las entidades financieras e incluso el gobierno están apostando por el.
– ¿Cómo funciona este mercado?
– Funciona como los mismos medios que otros. Tiene que haber un artista que tenga obras de calidad y luego hay que lanzarlo, darlo a conocer. Porque hay artistas de mucha calidad que no están bien promocionados y es imposible que hagan exposiciones buenas, que se conozcan fuera de España y que sus cotizaciones suban.
– ¿Cuál es la vida media de un cuadro?
– Es una inversión a medio y largo plazo, podríamos decir que va por décadas, dependiendo de la revalorización que se quiera sacar. En diez o quince años, el valor se puede duplicar o incluso triplicar. Hay una historia del arte Español que tiene que ir evolucionando. Unos dejan paso a otros, no podemos estar viviendo siempre de Picazos o de Tapies o Chillidas, hay gente por detrás que está haciendo cosas nuevas y van a pertenecer con el tiempo a la historia del arte.
– ¿Quién decide el valor de los cuadros?
– Los profesionales que se mueven en este circuito y que buscan la calidad. También es cierto que van surgiendo modas, porque un artista se ha puesto de actualidad o porque localmente ha conseguido prestigio. Pero eso no les da valor de mercado, es un valor ficticio. El valor lo da la trayectoria del artista, si ha hecho exposiciones, si está avalado por las críticas, por los museos. Estos son los filtros que hacen que no todo valga.
– ¿Cuál es su consejo para el inversor?
– Primero, que se informe, que realmente sepa lo que está comprando: estoy adquiriendo un artista joven, de una generación intermedia que ya tiene una trayectoria o uno consagrado. Después que opte por su riesgo. Y fundamentalmente que se asesore. Existen muchos artistas jóvenes que tienen los mismos precios pero que realmente no tienen una trayectoria detrás y eso es lo que desinfla su cotización y desilusiona al inversor, porque a lo mejor ha apostado por un artista que está de moda o que es local y después no tiene respuesta a nivel nacional.
– ¿Entonces se debe de comprar mas por criterios de bolsillo o de gusto?
– El gusto personal el fundamental. El arte en sí es deleite. Hay que invertir en artistas que te gusten, porque vas a disfrutar de las obras. Por eso se puede decir que es una doble inversión.
– ¿Cómo se puede medir el riesgo?
– Del mismo modo que se hace en la inversión financiera. Si se está dispuesto a asumir riesgo a cambio de un alata rentabilidad, el inversor financieroinvierte en renta variable y el coleccionista en artistas jóvenes. Si se busca seguridad, se invertiría en renta fija o en artistas consagrados, que suponen un mayor desembolso inicial y, posiblemente un menor beneficio, pero seguro.
– ¿Cuál sería su apuesta?
– Lo tiene que decidir el inversor, porque es muy personal tanto desde el punto de vista de riesgo como el gusto artístico. En mi opinión siempre es preferible comprar una obra de calidad de artistas inferiores que una normal de un pintor consagrado. Creo que hay que buscar la calidad, no sólo la firma.
– ¿No es esto contradictorio con la necesidad de que un artista tenga trayectoria?
– Lo que hay que valorar es el proceso del artista, porque es un mundo muy difícil y hay pintores o escultures que se quedan en el camino, eso sin duda influye en la cotización de su obra. A demás a un artista no se le puede valorar por un solo trabajo, hay obras de transición, hay evoluciones y hay que verlo en todo su proceso.
– ¿Qué beneficios fiscales se obtiene con la inversión en arte?
– El gobierno ahora trata de impulsar esas inversiones y para ello a adoptado una serie de medidas. Por ejemplo, no se paga impuesto de patrimonio por obras adquiridas por menos de 90.000€. esta cifra ya es importante en arte, incluso puedes comprar obras de autores consagrados. Otra medida es que se puede pagar tributos con obras de arte, una práctica que ya están realizando muchas empresas.